El Pasillero Ubilla canta que el Piraña vio venir la guerra civil y por eso no mandó a los milicos a la calle sin pensarlo
Siete años después del Estallido, el ex subsecretario cuenta desde La Moneda que el 12-N el Piraña midió el riesgo y prefirió negociar.

Resulta que siete años después del Estallido Social, el ex subsecretario del Interior Rodrigo "El Pasillero" Ubilla (RN) sale a contar cómo se vivió el 18-O desde adentro de La Moneda, y la cuenta no es chica. Según el loco, el 17 de octubre la wea ya venía sistemática, planificada desde la mañana hasta la tarde, y no era la típica salida del colegio de siempre.
Pocos pacos y mucha pega
El Pasillero reconoce que el Estado andaba con debilidad, porque había poca dotación de Carabineros para contener las protestas. Dice que el 18 ya tenían el diagnóstico clarito y que había que estirar los pocos pacos que tenían para cuidar distintas estaciones, así que la cosa era puro apagar incendios.
Además, Ubilla apunta a un grupo con inspiración anarco que estaba detrás de las escaladas en colegios que hoy se llaman emblemáticos. Según su versión, actuaban aislados, sin articulación, con la idea de desestabilizar el sistema. Ojo, esto es lo que dice él, no hay nada más que su palabra.
El 12-N y la pregunta de los milicos
El 12 de noviembre de 2019 el Piraña tenía que elegir entre volver a decretar estado de excepción o abrir una mesa de negociación política. Adentro de La Moneda había de todo: distintas posturas, tira y afloja y caras largas, la dura de la situación.
El Pasillero cuenta que el Piraña evaluó hasta dónde podía llegar la cosa, y que incluso sacar o no a los militares podía terminar en una guerra civil, y de las que duran muchos años. Todo esto, obvio, según el relato del ex subsecretario.
La reunión de la hoja de ruta
Ubilla también recuerda que el Piraña juntó a los personeros del gobierno en la oficina presidencial para discutir cómo enfrentar la crisis. Pidió argumentos, escuchó observaciones, hizo correcciones y después preguntó uno por uno si estaban de acuerdo. Según el Pasillero, el Piraña cerró diciendo que iba la historia y que estaban todos de acuerdo, puro control de mando.
Culpas cruzadas y el acuerdo del 15-N
El ex personero también le tiró un palo a la izquierda más radical, a la que acusa de proteger hechos de violencia, y al silencio de la mayoría, que según él todavía se sufre. Son opiniones de él, eso sí, y no hay ningún fallo que las respalde.
Al final, el Piraña optó por abrir paso a las negociaciones que terminaron con el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019. Para Ubilla, esa decisión dejó el diálogo institucional por sobre una nueva intervención militar, y su conclusión fue cortante: o fuerza o negociación política, y no había más camino.
Pa’ que no quedí pa’l picoDiccionario Tuja
Traducción
oficial
- Pasillero
- apodo de la casa para Rodrigo Ubilla, el que siempre anda por los pasillos del poder.
- Piraña
- apodo de la casa para Sebastián Piñera, el que muerde todo lo que pilla.
- Pacos
- Carabineros de Chile, los que cuidan las estaciones y se llevan los combos.
- Anarco
- anarquista, el típico weón que quiere tirar abajo el sistema sin propuesta.
- Octubrista
- forma despectiva de llamar a quien o algo ligado al estallido del 18 de octubre de 2019.
- Apernado
- persona que lleva mucho tiempo en su cargo y no lo suelta ni con pinzas.
- Chamullar
- decir mentiras o inventar cuentos para salir del paso.
- Milico
- militar, miembro de las Fuerzas Armadas.
- Vende humo
- prometer algo y no cumplirlo nunca.
Noticia original en: La Tercera
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